La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, expresó dudas sobre la preparación de la compañía para una oferta pública inicial en 2026. Su posición entra en conflicto con los planes de Sam Altman, quien insiste en ingresar al mercado en el cuarto trimestre. Las principales preocupaciones de Fryer giran en torno a la escala de preparación organizacional y regulatoria requerida para una empresa que se ha comprometido a invertir más de 600 mil millones de dólares en infraestructura de nube durante cinco años.

La situación financiera de OpenAI plantea interrogantes. Las proyecciones internas sugieren que la empresa podría gastar más de 200.000 millones de dólares antes de lograr un flujo de caja positivo. Sólo en 2026, las pérdidas podrían alcanzar unos 14.000 millones de dólares. Sin embargo, los ingresos mensuales de la empresa son de unos 2.000 millones de dólares, lo que no es suficiente para cubrir gastos de tan gran escala.

Fryer también señaló los riesgos asociados con la estructura financiera actual. Gran parte de los 122.000 millones de dólares recaudados en la última ronda provinieron de Amazon y Nvidia, que son proveedores de chips y nube para OpenAI. Esta dependencia de los inversores-proveedores crea vulnerabilidad para la empresa. Además, una asociación estratégica con Microsoft, el mayor socio y proveedor de servicios en la nube, también se considera un riesgo potencial.

Ilustración: Sora

Los desacuerdos internos se ven exacerbados por los cambios organizacionales. A partir de agosto de 2025, Fryer ya no depende directamente de Altman, sino que depende de Fidji Simo, quien actualmente se encuentra de baja médica. Esto rompe la estructura corporativa estándar donde el CFO reporta al CEO. Además, Fryer ha sido excluida de discusiones financieras clave, lo que plantea dudas sobre su papel en la toma de decisiones.

OpenAI ya ha comenzado los preparativos para la IPO, contratando firmas de abogados y también manteniendo conversaciones preliminares con los bancos de inversión Goldman Sachs y Morgan Stanley. Altman apunta a vencer a su rival Anthropic, que también está considerando salir a bolsa en el cuarto trimestre.

Sin embargo, es importante destacar que los mercados públicos requerirán que OpenAI sea más transparente y cumpla estrictamente con las regulaciones. Esto incluye auditoría de estados financieros, informes periódicos a analistas y sólidos mecanismos de gobierno corporativo.